Notas

 

 

Las causales para terminar un contrato son varias, pero las más destacadas son:
Propietario o y Arrendador:

  • La no cancelación por parte del arrendatario (inquilino) de las rentas o canon y reajustes dentro del término estipulado en el contrato.
  • No utilizar debidamente el inmueble (Todo aquello que sea ilegal o perjudicial para los propietarios, copropietarios o vecinos.)
  • La no cancelación de los servicios públicos que cause la desconexión o perdida del servicio o el pago de las expensas (Administración) comunes cuando su pago estuviera a cargo del arrendatario.
  • El subarriendo total o parcial del inmueble, (Casa, Apartamento, Local, Bodega, etc.…).
  • La incursión reiterada del arrendatario.
  • La violación por parte del arrendatario del respectivos reglamento de propiedad horizontal cuando se trate de viviendas (Casas, Apartamentos), sometidas a ese régimen.
  • El arrendador podrá dar por terminado el contrato de arrendamiento durante las prorrogas, previo aviso escrito dirigido al arrendatario a través del servicio postal autorizado, con una antelación no menor a tres meses, y una indemnización equivalente de tres meses de arrendamiento.

Inquilino:

  • Que el propietario no cumpla con su obligaciones debidamente en las reparaciones del inmueble y que esto afecte las salud o el bienestar del los inquilinos.
  • La incursión por parte del arrendador en procederes que afecten el buen vivir o la tranquilidad del inquilino (Arrendatario).

Recomendamos a los inquilinos y propietarios leer la ley 820 y sus proyectos ante el senado y la cámara.


Galeria